La adolescencia es una etapa de grandes cambios emocionales, personales y sociales. Durante estos años se construye la identidad, se desarrollan nuevas relaciones y aparecen retos relacionados con la autonomía, la autoestima, el rendimiento académico y el futuro. La rapidez e intensidad de estos cambios puede resultar difícil de manejar para muchos jóvenes.
En algunos casos, los adolescentes se sienten desbordados por emociones intensas, dificultades en las relaciones o presión académica, y pueden surgir problemas emocionales que se manifiestan principalmente a través del comportamiento o del estado de ánimo.
En nuestro centro de psicología ofrecemos orientación y terapia para adolescentes, estableciendo un vínculo cercano para que puedan expresarse libremente, comprender lo que les ocurre y desarrollar recursos personales para afrontar esta etapa. Trabajamos de forma coordinada con las familias cuando el proceso lo requiere, y siempre desde el respeto a la confidencialidad del joven.
Herramientas para gestionar la intensidad emocional propia de la adolescencia.
Un lugar donde el adolescente puede hablar sin miedo a ser juzgado.
Implicamos a los padres con el acuerdo y el respeto al joven.
Competencias emocionales que le acompañarán toda la vida
Dependiendo de la edad y los objetivos terapéuticos, la primera sesión se realiza directamente con el adolescente o con los padres.
Diseñamos un plan de trabajo ajustado a la problemática, la edad y el perfil del adolescente. Trabajamos tanto individualmente con el joven, con los padres, y de forma coordinada. En algunos casos en los que el adolescente rechaza acudir, la intervención puede realizarse de forma indirecta, dando pautas específicas a la familia.
Informamos regularmente a los padres de la evolución del proceso, siempre con el conocimiento y el acuerdo del adolescente. Cuando es necesario, nos coordinamos con su centro educativo.
En psicología de adolescentes en Barcelona se lleva a cabo un abordaje integral: se tiene en cuenta el ámbito personal, pero también el familiar y el académico. A continuación, las principales áreas de trabajo y problemáticas que atendemos.
Si tienes dudas sobre si tu hijo necesita ver a un psicólogo para adolescentes en Barcelona, escríbenos sin compromiso.
El joven no solo trabaja el problema concreto que ha motivado la consulta, aprende a conocerse mejor, a gestionar sus emociones y a relacionarse de forma más saludable, tanto con la familia como con sus iguales.
La implicación de los padres es esencial, aunque siempre con el acuerdo del adolescente y respetando su espacio de confidencialidad.
Es recomendable consultar con un psicólogo para adolescentes cuando tu hijo muestra cambios persistentes en el estado de ánimo, se aísla socialmente, tiene un rendimiento escolar que ha bajado de forma brusca, presenta ansiedad, dificultades para dormir o cambios de comportamiento.
No es imprescindible que el adolescente llegue con plena disposición. Es habitual que los jóvenes acudan a la primera sesión con resistencias o escepticismo. Un primer contacto en un espacio cercano y sin juicios suele ser suficiente para que el adolescente se sienta cómodo y empiece a abrirse.
Depende del tipo de dificultad, de la edad del adolescente y de los objetivos del proceso. En la primera sesión de evaluación en nuestro centro de psicología se orienta a la familia sobre la frecuencia y la duración estimada.
La confidencialidad es fundamental para que el adolescente pueda sentirse seguro y confiar en su terapeuta. Al mismo tiempo, mantenemos el contacto con los padres y buscamos la mejor manera de coordinarnos, respetando su privacidad y favoreciendo un acompañamiento conjunto.